Noches de Radio
Remigio Carmona se pasaba cada una de sus noches en la soledad extraña de la cabina de Radio Caney. “Musica de madrugadas” era el nombre de su programa de bachatas el cual comenzaba a las 12:00 P.M. y terminaba a las 4:00 A.M. Remigio colocaba canciones de amargue para complacer a los camioneros, borrachos y mujeres desquiciadas que fielmente sintonizaban su espacio.
“Hablame mi vida, que me estás matanto con tu indiferencia…” con aquellas letras del Jibarito de Lares comenzaba cada noche el programa de Remigio. Aquella canción era una especie de himno o de alarma que avisaba el comienzo de cuatro horas de música de burdeles de mala muerte y llamadas depresivas. Remigio siempre dedicaba canciones a personas inexistentes, buscando con esto lograr alguna coinciencia. “Esta canción va dedicada a Mireya, la que vive en Guaricanos, sí, esa misma, la que era mujer del muchacho del colmado y que lo tiene sufriendo como un perro y revolcandose en alcohol, para ti Mireya, desgracia, amor perdido, mujer fugaz, caprichosa, hermosa y peladora de hombres, para ti, asesina sin matar!”. De inmediato colocaba aquel exito de Juan Bautista y lo acompañaba en el trozo que decía: “Última gota de sangre que derramo en mi persona…”. Luego de la canción abría la linea telefonica en espera de que alguien estuviese identificado con la canción o con la situación de Mireya y el colmadero, pero casi siempre quienes llamaban eran mujeres carentes de un marido y hombres ebríos pidiendo canciones de la epoca de oro.
“Esta canción es para aquella meretriz vestida de dama que espera a su marido todas las noches despues de haber ensuciado las sábanas del lecho conyugal con un vago de la esquina, sí, para ti Yudelka, avión camuflejeado, tan seria que parecías cuando te encontré en Ocoa, parecías una paloma blanca, mansa y sin mancha, pero has resultado ser una vívora rastrera. Pero te olvidaré mujer infiel por haberme dejado como el chinero: pelando pa’ que otro chupe”. Luego de este discurso de aquella memorable noche del 23 de Julio, sonó la famosa canción de Blas Durán y sus peluches y de inmediato Remigio recibió una llamada de un oyente:
Sí, Buenas! Música de madrugadas, quién me habla y de donde? – dijo Remigio con su voz típica de locotor de AM.
Es Joaquín de Villa Mella. – contestó una señor de voz estropajosa
-Cuentanos Joaquín! Como te sientes?
-Muy mal y te quiero decir dos cosas.
-A ver mi hermano…
La primera es “Tu maldita madre!” y la segunda es que mi mujer se llama Yudelka y es de Ocoa y sospechaba desde hace tiempo que ella me estaba pegando cuernos y yo estoy seguro que no es con ningún vago de la esquina sino que eres tú el vago con el que ella se acuesta así que ahora mismo voy a ir matarla para luego matarte a ti y luego pegarme un tiro, coñaso!”
El señor colgó el telefono de forma violenta. Remigio colocó el sencillo de “Ingrata” de Luis Segura el cual se mantuvo repitiendose hasta las 4:00 AM pues Remigio salió corriendo de la emisora y no se ha sabido de él hasta el día de hoy.
El lugar de Remigio lo ocupó Jorge Berigüete que según las malas lenguas fue quién hizo la llamada haciendose pasar por el borracho que iba a matar a su mujer.


