Después de una hora mirando títulos en aquella librería me quedé parado frente a un estante hojeando “La Biblia Envenenada”. Me parecieron raros tanto el nombre del libro como los títulos de los capítulos. Yo miraba aquella publicación como un objeto extraño.
- Es muy malo ese libro – me susurró una voz ronca
Al mirar hacia mi derecha vi a un tipo con barba descuidada, lentes de pasta y cara de “yonosebailarmerengue”. Me miraba con cara sonriente y ojos de psicópata.
- Usted lo leyó? – le pregunté
- Claro. He leído varios libros de Barbara Kingsolver y ese es el que menos me gusta.
Su respuesta me hizo entender que el tipo no era tan estúpido como yo pensaba. Era mucho más estúpido.
- Fulano de Tal, escritor – me dijo extendiendo mano para saludarme.
- Ariel Santana, yo también soy escritor.
Aquel “yo también soy escritor” me salió de forma muy natural. Realmente no sé por qué le dije que lo era. Quizás es culpa de mi ego de negro intelectual.
- Y cuales libros has publicado? – me preguntó
- Yo? Ninguno hasta ahora. Escribo en un blog.
- Bueno… en tal caso no eres escritor, eres un simple bloguero.
Puse mi sonrisa de Joker y miré hacia el suelo por varios segundos. Miré los zapatos del tipo y luego lo fui recorriendo lentamente con la vista hasta llegar a su cara de “tampocosebailarpepe”.
- Yo conozco un haitiano que pinta cuadros en Boca Chica, – le dije – pero él ni siquiera los firma en las esquinas, de tal manera que nadie lo conoce. El nunca ha llevado sus cuadros a una sala de exposiciones. También conozco a un tipo que hace esculturas pero simplemente las hace para regalárselas a sus amigos y familiares. También conozco a una señora que canta en un piano bar todos los viernes pero nunca le han ofrecido grabarle una producción. Según lo que usted dice, ni el haitiano es pintor, ni el tipo es escultor, ni la señora es cantante.
- Eso habría que discutirlo en algún coloquio – me dijo con voz de “megustaeltangoperotampocosebailarlo” – Está muy bueno tu planteamiento. Deberías publicarlo en tu blog. Así demuestras que eres escritor.
- No ombe! Yo demostraré al igual que usted soy escritor cuando publique mi libro. Mi argumento solo fue para demostrarle que usted es un comer mierda.
Le di la espalda y me marché con mi “Biblia envenenada” bajo el brazo.











Excelente, mi hermano.!
De vez en cuando las poses hay que dejarlas dentro del armario.
Pero, ¿quién le dijo que es usted escritor?
Tiene razón el tipo, usted no es más que un guanabí ególatra y desubicado, que ha transformado sus inspiraciones pueriles en imágenes tan reales que se las ha llegado a creer.
A lo mejor ese señor fue un Santo que le envió el otro Señor para hacerle poner los pies sobre la tierra, pero, cual Ariel, usted lo ha dejado plantado y preferido seguir a su ídolo, El Ego.
¡jejejé…!(a una amiga mía no le gusta esta simbología de la risa)
Careto: Yo nunca he negado ser un egolatra. Pero ha y que decir también que yo soy de los que saben reconocerle los méritos a los demás. Por ejemplo, ese tipo es un comemierda de los buenos y yo se lo reconocí.
por fin te acordaste de nosotro tu seguidore que no entramo a faibo, jejjejejeje
muy buena estuvo esta, me paso algo paresido con alguien que me dijo que no era chef por que no escribia recetas, le pregunte a que sabian sus letra,
Muchacho.. Que fuerte tu,
jeje(otra vez)… me recuerda a Juan Chapman, el papá (E.P.D.) de una amiga, al cual le gustaba tanto decir “comemierda” que un día, a raíz de que lo “pararon” jugando dominó, le dijo al que le acababa de ganar: “¡Mire, coño, uté e’jun comemielda, coño, y uté ni comiendo mielda me gana a mí!”…¿?
Careto: vale decir que los dominicanos solemos llamar comemierdita o jediondito a todo aquel que se cree más que uno.
Ariel, mi hermano si ya eres escritor debes de actualizar tu descripción pues la misma dice que tú aspira a ser escritor:
“Ariel Santana (1982 -Hasta que Dios quiera) Aspirante a escritor, a comediante, a poeta y unas cuantas cosas más que no se pueden decir por el momento.”
Por otro lado, yo creo que gran parte de lograr las cosas esta en creérselo. Si te crees un escritor ya lo eres aunque sea en tu mente, que importa. Si alguien dice que es un artista y no canta ni en el baño, quizás todos podamos negárselo, sin embargo, ese convencimiento puede inspirarlo a llegar a ser el artista que no es.
Muchos grandes músicos y personajes de la historia cuando niños soñaron y se creyeron lo que no eran sino lo que iban a ser.
La única crítica que te hago es que, quizás esa persona no es un “come mierda” simplemente él, y puedes estar de acuerdo o no, tiene una concepción estereotipada, de lo que es un escritor:
“Persona que escribe libros y los publica” quizás para él una persona que tiene 100 novelas, si no la ha publicado no es un escritor. Quizás ese “man”, tiene un casa de publicación y lo que realmente le interesa es el negocio, quien sabe lo que hay detrás de la mentalidad de un ser humano, quizás le caíste mal porque se dio cuenta de que eres pobre muchacho engañado y quería llevarte a la verdad o quizás vio la luz que brilla en tu interior, misma que ilumino la pequeñez de su mente y eso lo hizo sentir mal.
Deivis: Lo que quise hacerle entender al tipo es que un libro publicado no es un diploma de escritor, de por sí nadie se gradua de eso. Otra cosa es el concepto de libro y el concepto de publicar. Un libro necesariamente debe ser un conjunto de hojas de papel con carátula? No, hemos iniciado la era de libro digital. Publicar significa que una editora imprima tu obra y la venda? Tampoco, pues una persona puede hacer libros y regalarlos. No entiendo como algunos intelectuales no se detienen a mirar el pasado y el futuro. Homero nunca fue a una editora a publicar la Ilíada y puede que en el futuro los libros impresos pasen a ser objetos de museo.
Ese señor refleja el pensar de muchos de la vieja ola. Muchos que hasta que no te vean ganar un premio o con un libro en la mano no te van a respetar. La realidad es otra, en la blogósfera hay gente que no ha publicado aún que escriben mejor que muchos que andan de arriba p’abajo con una funda de libros para vender en cualquier evento que participan.