28 Junios

Llegará el día en que lo poco que me quede de cabellera serán varios hilos blancos que sabrán más de historia que mi conciencia. Ese día quizás ya mis dientes no estén ahí para reir conmigo pero nadie me impedirá mostrar la ausencia de ellos con toda felicidad. Para ese entonces habré vivido lo suficiente y estará vacío el baul de sueños que llevo sobre mis espaldas. Ese día en que ya mis enemigos íntimos estén muertos ya sea de muerte natural o de miedo, le pediré perdón al suelo por haberlo cansado en ocasiones y al viento por servirle de obstaculo. Le daré gracias a todo el que no se lo merece y a los que lo merecen les sonreíre, sin dientes, pero lo haré. Seré viejo pero no del color de las hojas. Seré anciano pero orgullso de serlo. Seré poeta (quizás de aquí a mi vejez logre serlo). Contaré las mismas historias si me da la gana aunque digan: “Ya el viejo está delirando”. Seré viejo pero de colección, de lujo y no chatarra que se olvida, pues nunca me olvidaré de mí y estoy seguro de que tú tampoco lo harás. Mientras tanto solo llevo 28 junios bailando malo pero contento, riéndome de los payasos por accidente, quejándome de lo que no cambia y durmiendo con los ojos abiertos para espantar a mis fantasmas. Son solo 28 junios llenos de vida, llenos de mí. Felicidades niño viejo, niño loco, niño fresco.


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אורן יומטוב