Poeta

Cuando tus manos esperen las caricias de mis dedos sobre sus palmas y tiemblen ante el frio invisible de mi presencia en tu piel, ese día seré poeta.

Cuando mis palabras peinen tus cejas con ternura y penetren tus ojos con suavidad y sin permiso, ese día seré poeta.

Cuando mis ojos sepan expresar lo que siento sin parpadear y mis letras sean solo material para tu estante, ese día seré poeta.

Cuando mi sombrero quepa en tu pensamiento y mi camisa te cubra la soledad y los poetas que sirven se mueran, ese día seré poeta.

Cuando Dios aplauda mis chistes y tú me grites desde el balcón, ese día seré poeta.

Cuando la lluvia persiga mi sombra y el sol me preste sus versos para iluminar tristezas sin nombre, ese día seré poeta.

Mientras tanto solo escribo.


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אורן יומטוב