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	<title>Ariel Santana</title>
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	<description>Blog del Comediante</description>
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		<title>Diario de un comediante I</title>
		<description><![CDATA[<p>Mi compadre <a href="http://twitter.com/wilsoncabral13">Wilson</a> y yo teníamos varios meses hablando sobre la posibilidad de incursionar en el mundo del Stand Up Comedy. Habíamos visto el video &#8220;<a href="www.youtube.com/watch?v=13rzrjeN3Hk">Mucho Gusto</a>&#8221; de <a href="http://twitter.com/carloscomic">Carlos Sanchez</a> y entendíamos que no debía ser algo tan complicado. Bastaba con ponerse a escribir monólogos, probarlos con la gente y &#8220;ya!&#8221; (Las dos primeras partes requieren de trabajo, el “ya!” viene por añadidura). Wilson tenía planeada una obra de teatro junto con varios compañeros de trabajo para presentarla en el club del banco (Ups! Se supone que no debía decir que Wilson y yo trabajábamos en un&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/28/diario-de-un-comediante-i/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Color</title>
		<description><![CDATA[<p>La discusión se tornó reñida. Razón? Ninguna que valiera la pena. Los cibaeños sostenían que era mil veces mejor vivir en New Jersey que en New York mientras Ricardo el humilde capitaleño del barrio Buenos Aires de Herrera estaba convencido de que New Jersey no era otra cosa más que un estado lleno de “campitos” con casas más o menos cómodas.  Pero la lucha era desigual. Ricardo se estaba enfrentando a un batallón de hombres que habían salido de las entrañas del Cibao hacía más de viente años y que habían visto progresar su vida en la ciudad de Trenton.&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/color/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Arepa</title>
		<description><![CDATA[<p>La mañana era aburrida y don Julio preparaba las horas muertas del colmado limpiando el viejo mostrador con un paño húmedo.  Al son de las notas de la canción “Mi calle triste” del gran Camboy Estévez espantaba las moscas que se acercaban a los panes, dulces de leche, masitas, conconetes, jalaos y “granos de padre”.  Apenas un gato gris acompañaba a don Julio en su faena diaria, la cual consistía en gran parte en la contemplación de la decadencia del negocio.</p>
<p>-          “Esta calle al final…” – cantaba Manuelcito, mejor conocido como “Arepa” al entrar al colmado.</p>
<p>Don Julio lo&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/arepa/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Amores gatos</title>
		<description><![CDATA[<p>Fueron los gritos del pequeño Antero los que despertaron a Juana Yuberkis en la mañana de aquel sábado de diciembre. Estaba acostumbrada a que Mitsubishi, su gato, se subiese a la cama todos los días a la misma hora y le rozara los brazos con su inmensa cola. Esta vez, envés de escuchar los “miaus” inocentes de su gran gato gris, se escuchaban los “Ay mami no!” desesperados de Anterito que recibía un pela como castigo por haber miccionado en su lecho. Juana Yuberkis se levantó de su cama y comenzó a buscar a su felino fiel por cada lugar.<br&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/amores-gatos/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Superpacientes</title>
		<description><![CDATA[<p>La sabiduría silvestre de nuestros ancestros y las cábalas existenciales que previenen los destinos azarosos recomiendan no hacer el uso de la frase: “de esa agua no beberé” ya que el pronunciamiento de ésta puede provocar un ahogamiento repentino e inexplicado en aquel fluido despreciado (en otras palabras no se puede escupir para arriba ni orinar en contra del viento). Sin embargo existen unas aguas de las cuales un querido servidor no desea beber ni está abierto a la posibilidad de beberlas: las drogas. Y existen dos razones muy sencillas por las cuales no quiero saber de las drogas y&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/superpacientes/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Incondicionales</title>
		<description><![CDATA[<p>Muchos psicólogos, moralistas, teólogos, filósofos, humanistas y sinvergüenzas han dedicado sus vidas el estudio de las relaciones de pareja. Muchos han perdido su tiempo y otros se han divorciado gracias a dichos estudios. Si tomamos cualquier libro sobre la relación hombre-mujer nos daremos cuenta de que los autores siempre llegan a las mismas conclusiones como: “Los hombres son sexuales y las mujeres afectivas”, “Los hombres se enamoran por los ojos y la mujer por los oídos”, “Los hombres son de Marte y las mujeres de San Juan de la Maguana” y teorías similares. Pero la voracidad sexual del hombre y&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/incondicionales/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Planos</title>
		<description><![CDATA[<p>José juraba que él era un estudiante excelente. Sus notas de bachiller y su afiliación al Partido Comunista Dominicano lo hicieron llegar a Rusia. Soñaba con el progreso de su patria, el empoderamiento del proletariado y con volver a comer chimichurris en el malecón. El frío de Moscú y ciertas dificultades de la lengua lo llevaban a maldecir a Lenin por momentos, pero sabía que escaparía de aquel infierno lleno de nieve al terminar sus estudios de física.<br />
Había pasado toda la noche realizando los planos de una máquina para fabricar bombillas, los cuales le presentaría a su profesor&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/planos/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Soñé</title>
		<description><![CDATA[<p>He soñado con ser poeta<br />
comediante y vagabundo,<br />
con darle la vuelta mundo<br />
sin dinero y sin maleta,<br />
con conocer a un profeta<br />
y preguntarle mi futuro.<br />
Soñé que ví el lado oscuro<br />
de la luna y de tu vida.<br />
Soñé que me hice una herida<br />
golpeandome contra un muro.</p>
<p>He soñado  con tu tía,<br />
con el Papa y con Madonna,<br />
con Relámpago en la lona<br />
contigo y la policía.<br />
Soñé que dormía de día.<br />
Soñé que era marinero,<br />
astronauta y billetero,<br />
delincuente y&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/sone/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Tirria</title>
		<description><![CDATA[<p>“Déjalos que se quiten la tirria!” Aquella frase sonó como música para mis promiscuos oídos. De inmediato dejé de contemplar el asfalto y miré hacia el frente. Mis ojos se encontraron con la típica lucha de clases. Un niño de color blanco y cuerpo robusto era técnicamente “abimbado” por un niño negro y delgado. El negrito lanza golpes con la agilidad de Sugar Ray Leonard en su mejores tiempos. Tenía la resistencia de Marvin Hagler, la seriedad de Mano de Piedra Durán y la crueldad de Mike Tyson. Me impresioné al ver como aquel mozalbete presentaba un variado repertorio de&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/tirria/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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		<title>Seductor</title>
		<description><![CDATA[<p>- Quiero ser como tú! – Me dijo el tipo.</p>
<p>Siempre he sabido que la frase “Quiero ser como tú!” solamente es propia de hijos que admiran mucho a sus padres o de gente que no tiene la mínima idea de que carajos quiere ser en la vida. Y aquel tipo no era hijo mío ni nada que se asemeje.</p>
<p>- En que sentido? – Le pregunté mientras apagaba mi cigarrillo.</p>
<p>- Me gustaría conquistar mujeres de la misma forma que tú.</p>
<p>En ese momento confirme que realmente aquel muchacho no encontraba qué hacer con su preciada existencia. Lo miré&#8230; <a href="http://arielsantana.com/2011/07/27/seductor/" class="read_more">[Seguir leyendo]</a></p>]]></description>
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